ADHRB pide al Consejo que responsabilice a Bahréin y a su colaborador de las violaciones de los derechos humanos en el país

 El 19 de marzo, ADHRB realizó una intervención oral en la sesión 46 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas durante el debate interactivo del punto 8.

 

Señora Presidenta

La aplicación de la Declaración y el Programa de Acción de Viena exige la democracia, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Sin embargo, la democracia sólo es posible si se permite a las personas expresarse libremente y participar plenamente en la sociedad.

En Bahréin, los ciudadanos que quieren la democracia son castigados por las autoridades. Durante el movimiento prodemocrático de 2011, el gobernante no elegido, el rey Hamad bin Isa Al-Khalifa, pidió a Arabia Saudí y a los Emiratos Árabes Unidos que entraran en Bahréin y aplicaran una violenta represión contra los civiles bahreiníes. Miles de manifestantes fueron detenidos y cientos de ellos permanecen hoy en prisión.

Entre ellos se encontraban personas como el defensor de los derechos humanos, Dr. Abduljalil Al-Singace, y el líder político Hassan Mushaima, que fueron condenados a cadena perpetua por liderar estos llamamientos al cambio democrático.

La familia real Al-Khalifa es un régimen brutal que no habría podido mantener su férreo control sin la intervención de las fuerzas saudíes y emiratíes, así como el apoyo incondicional en materia de seguridad, militar y económica de Estados Unidos y el Reino Unido.

El Consejo debe recordar a estos países que dejen de apoyar a los autores de abusos contra los derechos humanos en Bahréin. La comunidad internacional debe respetar las necesidades y los deseos del pueblo bahreiní de alcanzar por fin la democracia y la autodeterminación.