La historia detrás de la compra de Cordoba CF

La historia de Córdoba CF comienza en el mes de mayo de 2011, donde el Córdoba CF SAD es declarado en concurso de acreedores por primera vez, y un año más tarde, en junio de 2012, se aprueba mediante sentencia el convenio de acreedores correspondiente a ese concurso. 

Debido a su bancarrota, se decidió que la mejor manera de salvar el club era vendiéndolo y fue entonces cuando apareció Infinity Capital y ofreció comprar la unidad productiva. Aunque el precio era bajo para un club como el de Córdoba, era el único grupo interesado debido a las dificultades y riesgos legales y económicos que el nuevo propietario enfrentaría: en el caso de comprar sólo una unidad productiva perderían sus derechos para competir. Más tarde, en 2018, se registra el impago de determinadas cantidades derivadas de dicho convenio, correspondientes a la parte de deuda calificada como subordinada. Inicialmente se afirmó que faltaban 330.000 euros pero después se calculó que tenían que pagar la deuda pendiente del procedimiento de concurso por un monto aproximado de 538.953,40 euros. En fecha 1 de octubre de 2019, estos impagos se reflejan en un informe de la comisión de seguimiento del convenio, función que desempeña Daniel Pastor Vega, que había sido uno de los dos administradores en el concurso. Sin embargo, no se pide la liquidación de la SAD, que sería lo procedente en caso de impago de deuda concursal.

Más tarde, comenzando por el 9 de noviembre de 2019, un juzgado PENAL (Instrucción nº 5 de Córdoba), decreta la intervención judicial del Córdoba CF SAD, la detención de su entonces presidente y el nombramiento de dos Administradores Judiciales, Francisco Estepa como jurista y Javier Bernabéu como economista. El 11 de noviembre de 2019, en una notaría de Madrid se otorga la escritura de constitución de la nueva entidad Unión Futbolística Cordobesa, S.A.D. Con un capital social de 60.000 euros y un accionista único, la entidad GMCP Servicios Jurídicos y Financieros, SLP. Se designa presidente a Francisco Javier González Calvo. Dos días después que esto ocurre,  el 13 de noviembre de 2019, se solicita al Registro Mercantil de Madrid la inscripción de la Unión Futbolística Cordobesa, SAD (la misma no se completaría hasta el mes de enero de 2020, una vez inscrita la sociedad en el Registro de Entidades Deportivas del CSD).

Como se mencionó anteriormente, debido a su bancarrota la Administración Judicial (Penal) del Córdoba CF SAD presenta en el Juzgado Mercantil solicitud de que el club sea declarado en concurso de acreedores, así como solicitud de que el juez autorice la venta de su unidad productiva (que, en realidad, es lo mismo que la venta de la totalidad de su patrimonio y negocio). El lunes después de que esto fue hecho, el Juez declara al Córdoba CF SAD en NUEVO concurso de acreedores. Prescindiendo del hecho de que el primer concurso de acreedores no se había declarado concluido -por lo que irregularmente coexisten los dos concursos sobre una misma empresa- y de que la existencia de un incumplimiento del convenio del primer concurso tendría que llevar aparejada la liquidación de la SAD, y no un nuevo concurso. Se nombra Administrador concursal a Francisco Estepa (que ya era administrador judicial del club en el proceso penal). Justifica la apertura de un nuevo concurso argumentando que los tres millones consignados servirán para pagar la deuda del primer concurso (que, no obstante, sigue sin ser declarado formalmente concluido). El Juez también autoriza la venta de la unidad productiva del Córdoba CF SAD. Prescindiendo del procedimiento “normal” y privando a los acreedores de la posibilidad de alcanzar un convenio para la continuidad de la actividad de la SAD y el cobro de sus créditos. Ahora, es importante que durante todo esto, se evite declarar en liquidación al Córdoba CF SAD puesto que el Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol establece que si un club entra en liquidación se extingue su derecho a competir, lo que habría supuesto que ese “derecho” no podría haberse transmitido posteriormente a la Unión Futbolística Cordobesa. 

Todos estos acontecimientos han creado la situación perfecta para que INFINITY Capital compre este club dadas las dificultades económicas a las que se enfrentaba así como la falta de opciones. Finalmente, el 5 de diciembre de 2019, tras varios recursos y otras incidencias procesales, se firma el contrato de venta de la unidad productiva del Córdoba CF SAD a favor de la Unión Futbolística Cordobesa, S.A.D. por un precio de tres millones de euros. Dado el factor de riesgo que Córdoba CF habría proporcionado al INFINITY, nos lleva a preguntarnos por qué hubo tanta presión para comprar este club. y la razón de esto es simple, blanqueo deportivo.