Participación Europea en la crisis humanitaria de Yemen

Mientras que Estados Unidos es considerado el mayor apoyo  de la guerra liderada por Arabia Saudita en Yemen, está lejos de ser el único actor occidental involucrado en el suministro de armas y apoyo a la coalición, a pesar de su estrecho conocimiento  del alto número de bajas civiles y las estrategias empleadas por la coalición para hacer que Yemen se muera de  hambre. Francia, España, Italia y Alemania han suministrado armas, apoyo logístico y entrenamiento, en diversos grados, a la coalición liderada por Arabia Saudita y no son menos culpables que los EE. UU. o Reino Unido por alimentar, habilitar y apoyar una guerra que ha llevado a la peor crisis humanitaria de la historia moderna.

Francia

La participación francesa en la guerra en curso en Yemen es tan extensa que sería difícil argumentar que no son cobeligerantes. El gobierno francés es muy consciente de este hecho y ha hecho todo lo posible para restar importancia a su participación en crímenes de lesa humanidad. Esto se ve respaldado por el hecho de que el gobierno francés fue sorprendido en una mentira; ellos afirmaron que las armas francesas vendidas a miembros de la coalición solo se usaban contra combatientes armados a pesar de la filtración de un informe clasificado de la Inteligencia Militar Francesa (DRM) que detallaba el uso de Armas francesas  por parte de Arabia Saudita y  Emiratos Árabes Unidos para masacrar civiles. A pesar de las crecientes críticas al gobierno francés por su participación en la guerra, la población francesa desconoce en gran medida la participación de Francia y el gobierno francés ha seguido firmando acuerdos de armas para vender equipos de última generación a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos y ha continuado entrenando y apoyando logísticamente a las tropas sauditas.

Para empeorar las cosas, hay informes de fuentes fiables de que Francia ha desplegado fuerzas especiales en Yemen junto con las fuerzas de Emiratos Árabes Unidos, aunque el Ministerio de Defensa francés niega estas acusaciones. Esto es especialmente preocupante ya que las fuerzas terrestres de EAU han sido acusadas de establecer campos de prisioneros donde se ejercen agresiones sexuales masivas y torturas contra prisioneros civiles que no han sido juzgados previamente.

Cuando los funcionarios del gobierno francés son interrogados, justifican su participación en tres argumentos; primero afirman que fueron los hutíes, respaldados por Irán, los que comenzaron la guerra y simplemente están defendiendo al gobierno legítimo de Yemen.En segundo lugar, afirman que las armas enviadas a la coalición eran parte de un acuerdo de armas firmado antes de que comenzara el conflicto en Yemen, lo cuál es una mentira fácilmente refutable, ya que el acuerdo de armas más reciente entre Francia y los miembros de la coalición se firmó en 2018; en tercer lugar, afirman que las armas que envían al Golfo solo se utilizan con fines defensivos y nunca contra civiles, que es otra mentira fácilmente refutable, ya que la artillería francesa se ha utilizado regularmente para respaldar a las fuerzas de la coalición en Yemen con un número estimado de 436.000 civiles potencialmente afectados por el fuego de artillería y porque el informe clasificado de DRM mencionado anteriormente dice lo contrario. Incluso si todas las afirmaciones hechas por el gobierno francés fueran ciertas, el hecho es que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos han sido responsables de innumerables violaciones de derechos humanos y de cientos de miles de muertes desde que comenzó la guerra, y venderles armas con pleno conocimiento de sus acciones en Yemen es similar a excusar su conducta.

España

Si bien el gobierno español está menos involucrado en la guerra de Yemen que Estados Unidos o Francia, sus manos no están limpias. España ha vendido en secreto bombas fabricadas en Estados Unidos a los saudíes en un acuerdo que se finalizó en 2015 bajo el gobierno de Rajoy. Cuando el gobierno de Rajoy acabó tras una moción de censura a favor del Partido Socialista (PSOE), este intentó cancelar el trato inmediatamente. En respuesta a la cancelación del acuerdo, Arabia Saudita amenazó con cancelar todos los contratos con España, lo que provocó una protesta pública de los trabajadores españoles que, a su vez, obligó al gobierno a respetar el acuerdo original. Según un funcionario de alto rango del partido del ex presidente Rajoy, el acuerdo de armas nunca tuvo la intención de ser un buen negocio, ya que España en realidad paga más por las bombas de lo que obtiene del acuerdo, el objetivo del acuerdo era mostrar apoyo político a la coalición saudí.

A pesar de las pérdidas sufridas en este acuerdo en particular, España todavía vende armas por valor de cientos de millones de euros a la coalición saudí, ubicándose como el cuarto mayor proveedor de armas a Arabia Saudita después de Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Por ejemplo, España ha firmado un acuerdo de armas con Arabia Saudita por 2.000 millones de euros durante cinco años a cambio de cinco corbetas (buques de guerra de tamaño medio) que casi con toda seguridad se utilizarán para mantener el bloqueo que la coalición ha impuesto a Yemen.

Italia

Otro país que ha contribuido a la actual crisis humanitaria en Yemen es Italia, principalmente a través de su comercio de armas con la coalición liderada por Arabia Saudita. La coalición liderada por Arabia Saudita y  Emiratos Árabes Unidos ha sido responsable de numerosos ataques aéreos indiscriminados y desproporcionados contra civiles y objetos civiles que equivalen a crímenes de guerra. La coalición ha recibido un inmenso apoyo de países extranjeros, incluida Italia. Se han encontrado restos de armas fabricadas en Italia en posibles lugares donde se han cometido crímenes de guerra en Yemen.

La cuestión de la participación de los países europeos incluso se ha llevado ante la Corte Penal Internacional (CPI) cuando varias ONG pidieron una investigación sobre la responsabilidad de los actores corporativos y gubernamentales en Italia, Alemania, Francia, España y el Reino Unido. El Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR) presentó una comunicación junto con la ONG Mwatana para los Derechos Humanos y el grupo italiano Rete Disarmo en la que se planteó la cuestión de la responsabilidad de las empresas armamentistas europeas e italianas. También se refirió a la responsabilidad de las autoridades italianas por la expedición de licencias de exportación. En particular, las comunicaciones se centraron en varios países europeos, incluidos España, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia y proporcionaron información fáctica sobre 26 ataques aéreos. Según la Ley italiana 185/1990, la exportación de armas “a países en conflicto armado” está prohibida. Independientemente de esta ley de nacionalización, así como de sus obligaciones en virtud de las normas de la UE y el Tratado de Comercio Internacional de Armas, que fue ratificado por unanimidad por el Parlamento italiano, Italia sigue exportando armas a las fuerzas de la coalición.

Alemania

Alemania, un país que se enorgullece de sus restrictivas políticas de exportación, también ha desempeñado un papel importante en el apoyo a la coalición liderada por Arabia Saudita. En el tercer trimestre fiscal de 2017, las ventas de armas de Alemania a Arabia Saudita ascendieron a casi 450 millones de euros, aproximadamente 550 millones de dólares. Las armas y la tecnología de fabricación alemana han estado involucradas en la guerra en Yemen, en aire, mar y tierra. Curiosamente, las directrices de armas alemanas prohíben expresamente la exportación de armas a países que están involucrados en conflictos armados.

Anteriormente, el gobierno negó repetidas veces tener conocimiento de que armas y  tecnología alemanas estuvieran presentes en Yemen por parte de  Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. A principios de 2018, Alemania firmó un acuerdo de coalición que prohibía explícitamente la aprobación de la exportación de armas a cualquier país directamente involucrado en la guerra de Yemen, pero los informes mostraron que la exportación a Arabia Saudita y a  Emiratos Árabes Unidos continuó. A pesar de la firma de este acuerdo de coalición, Alemania aprobó exportaciones por 416 millones de euros a Arabia Saudita, y exportaciones por valor de más de 40 millones de euros a EAU. El hecho de que Alemania siguiera exportando armas se debe en parte al importante papel que juegan Emiratos Árabes Unidos en la Península Arábiga según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania. En la guerra aérea, la tecnología alemana ha jugado un papel bastante importante. Aunque la Fuerza Aérea Saudita adquirió sus aviones de combate de los EE. UU., Alemania jugó un papel en la fabricación de varios componentes de los buques.

Sin embargo, en enero de 2020, Alemania anunciaba que pararía de exportar armas a países involucrados en la Guerra en Yemen. En marzo de 2020, Alemania extendió la prohibición de exportación de armas a Arabia Saudita debido al asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Con este movimiento, Alemania fue el único país europeo que impuso una prohibición a la venta de armas a Arabia Saudita.

Conclusión

La guerra en Yemen ha dado como resultado incontables muertes de civiles. Considerando que es la peor catástrofe humanitaria del mundo moderno, el Grupo de Expertos Regionales e Internacionales en Yemen, ha hecho un llamado para acabar con el multimillonario comercio de armas entre los países occidentales y la coalición, en particular con Arabia Saudita y EAU. Como se muestra arriba, múltiples países europeos han provisto a la coalición de asistencia de distintas maneras, por lo que ninguno tiene las manos limpias. Graves violaciones de derechos humanos han tenido lugar en lugares donde impera una cultura de impunidad y ninguna de las partes va a ser responsabilizada por los crímenes atroces que han cometido o por los crímenes a los que han contribuido. Con más de 10000 personas asesinadas en el transcurso de la crisis, estos países tienen que parar de proveer asistencia y de apoyar a la coalición liderada por Arabia Saudita.